jueves, 30 de julio de 2020

Redes sociales y pactos




Por Rosana Garcia Torrelles

Hace mucho tiempo las cadenas de Hotmail, servían no solo para obtener listas de email, para ser vendidas a compañías como mailings. Sino que, estos paquetes de datos (mails) eran el bien buscado para él envio de información publicitaria por correo a un gran número de personas de manera directa y personalizada.

Cada correo que se mandaba, se hacía desde diferentes servidores de Microsoft, así que también servía para hacer un mapa de la red interna de Hotmail y encontrar la debilidad y el punto de ataque a esta empresa.

Luego llegaron las cadenas de Whatsapp. Cada mensaje de Whatsapp pasa por un servidor diferente y se codifica dentro de la aplicación. Desde una mirada general, estas cadenas sirven para conocer los servidores, hacer un mapa de IP es decir del "Protocolo de Internet”,  tanto local como externo, y buscar vulnerabilidades.

Pero hay mucho más, con las redes sociales y la afamada globalización, se toman no solo datos, sino las imágenes asociadas a esos  datos, de tal manera que se realizan (ya no mailins para ofrecer un producto), sino para hacer un mapa mundial de personas.

Es sabido que el delito usa como moneda de cambio: la información de las personas.

Pero no solo sacan información, llenan de información maliciosa que se clasifica en dos grandes grupos:

1.    Los primeros se denominan scam (fraude)

Los scam incitan a las personas para que ingresen a algún sitio web desde su dispositivo y se suscriban.

2.    Los hoax (broma inocente)

Los mensajes tipo hoax son mensajes sin ningún tipo de objetivo aparentemente malicioso; simplemente son mensajes inútiles, y enviados para reenviar o molestar o desinformar (bulos).

Esos son los mensajes que las personas descartan muy fácilmente, o en los que por su aparente inocencia, se cae más fácil en el impulso de reenviar.

Pero los mensajes hoax incluyen a los mensajes tipo “cadena” que contienen mandatos del tipo condicional; “si no lo reenvías a 10 amigos….”, entonces: “la persona que lo cumple; será beneficiada o recompensada con algo bueno que le va a pasar en la vida”.

Ahora bien, ¿quién se beneficia con todo esto?

Se ha visto que las empresas, por obtener información personal. Ese es un beneficio material en el plano de la materia.

Pero hay mucho más subyacente en el plano energético.

Cada mensaje que llega al dispositivo de una persona/usuario, sea pedidos de oración, denuncias, información falsa, noticias antiguas, etc., de acuerdo al contenido, genera reacciones, necesidades, emociones, pulsiones, y  todo es ENERGÍA. Energía que la persona gasta. Gasta su energía y su tiempo, que es lo más preciado que tiene el ser humano, ¡y no se recupera!

¿Cuantos minutos al día/semana/mes/año una persona es víctima de las redes sociales porque le roba su tiempo?

¿A dónde va la energía de su atención, cuando uno se pone a mirárle la vida en Facebook, Instagram, etc. a otra persona? O lo que es lo mismo, ¿a dónde queda nuestra energía cuando nos suscribimos a algo?

Toda esa energía sale de una persona y va a la otra con un Like (me gusta).

Más seguidores, igual a más energía recolectada, (el tema será analizar, luego si esas personas que tienen muchos seguidores y recolectan mucha energía, la utilizan bien y tienen vidas dignas o no), en fin.

Con las cadenas y los desafíos se generan pactos.

¿Qué es un pacto?

Dícese del acuerdo entre dos o más personas que obliga a ambas a cumplir una serie de condiciones.

En las cadenas, se recibe un mensaje, que se está obligado a reenviar a equis cantidad de mensajes, esas serán las personas “elegidas”. De esta manera y son una lectura metafísica, se generan “pactos sociales”, es decir: pactos con lo general.

Normalmente las cadenas son compartidas de forma automática, sin detenerse demasiado a discriminar o pensar ¿que se está haciendo?

Un modo particular de las cadenas son los desafíos.

¿Qué es un desafío? Un desafío es una situación difícil o peligrosa con la que alguien se enfrenta. Algunos han llegado a límites macabros, pero por lo general se tienen más románticamente.

Siempre los desafíos llegan de parte de una persona querida, un amigo de la red social, ¿Por qué tendría que desafiar un ser querido a otro?

Los desafíos en las redes sociales, funcionan proponiendo un tema a desarrollar por una determinada cantidad de días. Normalmente son de subir a la red, fotos personales o familiares (nunca paisajes, imágenes abstractas).

Ahora bien; ¿cuánto tiempo gastan las personas: buscando, editando y subiendo las imágenes? ¿A quién se le está dando el permiso de nuestra imagen y la de quienes se involucran? ¿Quién la usa y para qué?

Todo eso: ¿es realmente un juego o un divertimento inocente? ¿Quién lo propone? ¿A quién se le está dando la atención personal, la energía, la imagen, el tiempo? ¿Con que grupo de personas se está compartiendo una cadena energética?

¿Quién promueve estos pasa-tiempo? ¿Con quién se está haciendo pactos?

Para pensar, y  que no en todos los casos, sea demasiado tarde.


Namasté, mi alma saluda a tu alma.

Para cualquier consulta o Taller de Aprendizaje, comunícate al Cel: (02317)15 510708, Ciudad de 9 de Julio. Buenos Aires. 



Rosana Garcia Torrelles.
Analista de Sistemas
Maestra de Reiki Usui
Deeksha Giver Oneness
Practitioner de Flores de Bach
Facilitadora en Registros Akáshikos
Especialista en Descodificación
Astromedicina, Numerología y Tarot